Según el Banco de España, la deuda de las Administraciones Públicas alcanzó en junio de 2026 el 101,5 % del PIB. En importe aumentó un 4,2 % interanual, mientras la ratio cayó frente al año anterior.
Eso no convierte la deuda en irrelevante. Importan intereses, vencimientos, moneda, credibilidad fiscal y qué se financió con el endeudamiento. Una inversión productiva y un gasto corriente permanente pueden dejar la misma cifra hoy y consecuencias distintas mañana.