La medida permite que determinadas inversiones de comunidades con superávit no computen a efectos de la regla de gasto, aunque sí cuenten para estabilidad presupuestaria. Ocho comunidades aparecen entre las beneficiarias según la referencia oficial.
La cuestión liberal interesante es de diseño institucional: premiar disciplina sin convertir una excepción en una vía permanente para eludir límites.
Liberalismo clásicoPreferiría reglas previsibles y control presupuestario que limiten discrecionalidad.
MinarquismoReduciría primero el perímetro de gasto y sería restrictivo con excepciones.
Libertarismo pragmáticoEvaluaría si la regla premia ahorro sin aumentar gasto estructural futuro.