Coerción
Uso o amenaza creíble de fuerza o sanción para obligar a alguien a actuar de una manera que no elegiría libremente.
No toda influencia es coerción: la diferencia está en poder decir que no sin sufrir una fuerza impuesta.
El liberalismo presta especial atención a quién puede imponer decisiones, con qué límites y bajo qué controles.
Convencerte de firmar un contrato y amenazarte para que lo firmes pueden producir la misma firma, pero describen relaciones morales y jurídicas distintas.
Distingue intercambio y mandato. Cambia la naturaleza de una relación.
Obliga a justificar el poder. Policía, impuestos y sanciones requieren reglas y límites.
No elimina todos los matices. Necesidad, dependencia y poder económico pueden condicionar elecciones sin convertirse automáticamente en coerción jurídica.
Ordena el debate. Permite discutir cuándo la fuerza es defensiva y cuándo es invasiva.