Cuando dos personas quieren usar al mismo tiempo la misma casa, tierra o herramienta aparece un conflicto. Los derechos de propiedad ofrecen una regla previa para resolver quién puede decidir y bajo qué condiciones.
La propiedad también tiene límites. No suele autorizar causar daños a terceros, incumplir contratos o utilizar un bien ignorando toda norma común. El debate liberal se centra en qué límites protegen derechos y cuáles sustituyen innecesariamente al propietario.