La responsabilidad conecta una acción con quien la toma. Puede ser moral —reconocer un error—, contractual —cumplir un acuerdo— o jurídica —reparar un daño.
Eso no significa negar ayuda a quien fracasa. Una red de seguridad puede existir precisamente para evitar que un error destruya una vida. El diseño importa: ayudar sin convertir todas las consecuencias en ajenas.