ManifiestoIndependencia partidista

No somos de
ningún partido.

Principio

Ciudadano Liberal no es un partido político. Tampoco es la antesala de uno. Defendemos algo anterior a las siglas: la libertad del individuo frente al poder.

No estamos aquí para

Decirte a quién votar.

Ni para justificar las decisiones de unas siglas, convertir cada debate en una competición entre izquierda y derecha o adaptar nuestros principios al argumentario del bloque de turno.

Sí estamos aquí para

Preguntarnos cuánto poder debería tener cualquier grupo sobre los demás.

Nuestro sitio

Nuestro sitio no está en un bloque

En España nos hemos acostumbrado a interpretar las ideas como camisetas. Si criticas al Gobierno, eres de derechas. Si criticas a Vox, eres de izquierdas. Si criticas al PP, ayudas al PSOE. Si cuestionas un impuesto, eres insolidario. Si cuestionas una prohibición, estás defendiendo aquello que se pretende prohibir.

Nosotros rechazamos esa lógica.

Ciudadano Liberal no pertenece a ningún bloque porque el liberalismo no consiste en elegir qué grupo debe utilizar el poder. Consiste, precisamente, en preguntarse cuánto poder debería tener cualquier grupo sobre los demás.

Nuestra referencia no son las siglas. Nuestra referencia es el ciudadano: su libertad, su propiedad, su responsabilidad y su capacidad para decidir cómo vivir mientras respete la misma libertad de los demás.

Sin falsa equidistancia

Estaremos más cerca de unos que de otros

Eso no significa fingir que todos los proyectos políticos son iguales. No lo son.

Naturalmente estaremos más cerca de quienes defienden la libertad individual, la propiedad privada, la seguridad jurídica, la libertad económica, la separación de poderes y una sociedad civil capaz de organizarse sin pedir permiso constantemente al Estado.

Y estaremos mucho más lejos de cualquier proyecto político que considere que el ciudadano debe ser dirigido, tutelado, controlado o utilizado como instrumento para construir una sociedad diseñada desde el poder.

Pero cercanía no significa obediencia. Coincidir con un partido en diez cosas no obliga a justificar la undécima.

Mismo criterio

Podemos criticar a todos

Podemos criticar a Pedro Sánchez cuando amplía el espacio del Estado, incrementa la dependencia del poder político o convierte un problema social en una nueva justificación para intervenir.

Podemos criticar a Vox cuando reclama libertad frente a determinadas imposiciones pero pretende utilizar ese mismo Estado para imponer otras preferencias colectivas, culturales o nacionales.

Y podemos criticar al Partido Popular cuando promete reducir impuestos, burocracia o intervención pública y después administra buena parte del mismo aparato estatal que decía querer limitar.

No hay contradicción. Hay coherencia.

Porque nuestro criterio no cambia dependiendo de quién gobierne. Una intromisión injustificada en la libertad individual no se vuelve aceptable porque la firme un político que nos cae mejor. Un gasto innecesario no se convierte en necesario porque lo apruebe nuestro bloque. Una subvención no deja de alterar incentivos porque beneficie a una actividad que apreciamos. Y el poder no deja de ser poder porque lo ejerzan los nuestros.

Más grande que unas siglas

El liberalismo no cabe en un partido

Además, no existe una única manera de ser liberal.

Ciudadano Liberal quiere convivir con el liberalismo clásico, el minarquismo, el ordoliberalismo, el libertarismo, el voluntarismo y otras tradiciones que comparten una misma desconfianza frente a la concentración del poder y una misma confianza fundamental en la capacidad del individuo para dirigir su propia vida.

Discreparemos sobre cuánto Estado es necesario. Sobre qué funciones debe conservar. Sobre cómo garantizar determinados servicios. Sobre dónde termina exactamente la responsabilidad colectiva y comienza la individual.

Pero todas esas discusiones son mucho más interesantes que decidir primero qué partido defendemos y adaptar después nuestras ideas a su programa.

Nosotros queremos hacer exactamente lo contrario.

La regla

Primero los principios

Si mañana un gobierno del PSOE reduce una barrera absurda a la iniciativa privada, podremos reconocerlo. Si Vox defiende una medida que aumenta realmente la libertad de elección, podremos defenderla. Si el PP elimina una regulación innecesaria, podremos celebrarlo.

Y si cualquiera de ellos hace lo contrario, podremos criticarlo.

Sin pedir permiso. Sin consultar argumentarios. Sin comprobar antes quién ha marcado el gol.

Porque Ciudadano Liberal no pretende construir una hinchada. Pretende construir criterio.

Qué hacemos

No queremos decirte qué pensar

Queremos explicar qué ocurre cuando el Estado decide por ti. Qué incentivos crea un impuesto. Quién paga realmente una política pública. Qué significa tener propiedad. Por qué una regulación aparentemente bienintencionada puede producir justamente el efecto contrario al que perseguía. Dónde termina la solidaridad y empieza la imposición. Por qué una sociedad civil fuerte importa. Y por qué la libertad exige también responsabilidad.

Después podrás llegar a conclusiones diferentes de las nuestras. Eso también forma parte de una sociedad libre.

Ciudadano Liberal tiene ideas y no pretende ocultarlas. Pero nuestras ideas no pertenecen a ningún partido político.

Si algún día un partido coincide con ellas, bien. Si al día siguiente deja de hacerlo, nosotros no nos moveremos con él.

Porque los partidos cambian. Los gobiernos cambian. Los líderes cambian. Los principios deberían hacerlo bastante menos.

Declaración

Somos ciudadanos.

Y creemos que el poder debe justificar por qué limita nuestra libertad. No al revés.

VERITAS LIBERABIT VOS.