La palabra libertad se usa para hablar de cosas distintas: elegir profesión, expresarse, moverse, contratar, asociarse o simplemente no recibir una orden. La tradición liberal comparte una sospecha básica: quien quiera limitar ese margen debe explicar por qué.
Eso no elimina todas las reglas. Una norma contra el fraude o la violencia puede proteger precisamente la posibilidad de decidir de los demás.
MinarquismoEl Estado debe proteger el espacio de libertad, no dirigir cómo se usa.
VoluntarismoEl consentimiento es el criterio decisivo para distinguir cooperación de imposición.
OrdoliberalismoLa libertad económica necesita un marco jurídico que impida dominación y privilegios.