Ordo-
liberalismo
Lente: el mercado libre necesita un orden jurídico capaz de impedir privilegios, cárteles y concentración protegida.
El Estado no debe dirigir el mercado, pero sí construir y defender el orden competitivo que permite que siga siendo mercado.
Cómo evitar tanto la planificación estatal como que el poder económico capture las reglas y destruya la competencia.
Libre para contratar y emprender dentro de reglas generales que impidan dominación mediante privilegio o colusión.
Árbitro fuerte en reglas de competencia, estabilidad y marco legal, pero no planificador cotidiano de precios y producción.
La competencia es una institución que debe preservarse activamente frente a barreras privadas y públicas.
Concede al Estado un papel institucional más fuerte que el minarquismo, pero lo orienta a crear reglas de juego y no a sustituir el proceso competitivo.