Licencias, estándares y prohibiciones pueden ser útiles frente a fraude, inseguridad o externalidades. También pueden convertirse en costes fijos que expulsan pequeños operadores o blindan a quienes ya están dentro.
Por eso contar normas no mide protección. Hace falta observar resultados.
OrdoliberalismoDefiende reglas fuertes cuando son necesarias para mantener competencia y responsabilidad.
MinarquismoLimitaría regulación a protección frente a fraude, fuerza y daños bien definidos.
Libertarismo pragmáticoBuscaría eliminar primero las normas con costes altos y beneficios no demostrados.