Los incentivos no son solo premios económicos. Tiempo, comodidad, reputación, sanciones y riesgo también cambian lo atractivo que resulta un comportamiento.
Por eso una política debe evaluarse preguntando cómo reaccionarán las personas, no solo qué conducta desea el legislador.
OrdoliberalismoDiseñaría reglas buscando que los incentivos preserven competencia.
MinarquismoDesconfía de corregir conductas mediante un aparato estatal que también responde a incentivos.
NeoliberalismoSuele utilizar herramientas de diseño institucional compatibles con señales de mercado.